Skip to content

El entierro ‘islámico’ de Bin Laden en el mar

El gobierno de EEUU resolvió con rapidez el dilema de que hacer con el cadáver de Osama Bin Laden y optó por lanzarlo al mar, según afirmaron el lunes fuentes de la Casa Blanca. La acción pretendía a la vez respetar la tradición musulmana,, que aconseja enterrar a los difuntos en un corto plazo de tiempo, y evitar que la tumba de Bin Laden se convirtiera en un lugar de peregrinación del yihadismo internacional.

“Encontrar un país dispuesto a aceptar los restos del terrorista más buscado del mundo habría sido difícil”, declaro un responsable del gobierno estadounidense citado por los medios de este país. “Por lo tanto, EEUU ha decidido enterrarlo en el mar”.

Habida cuenta de la naturaleza apátrida de Bin Laden, que nació en Yemen, pero creció en Arabia Saudita antes de renegar de este país para desplazarse a Sudán, Afganistán y Paquistán, no resultaba fácil decidir a qué país enviar sus restos para ser enterrados. De acuerdo con fuentes del Gobierno de Obama, Washington ofreció el cadáver del líder de Al Qaeda al gobierno saudita, pero este rechazó darle sepultura en su territorio.

El miedo a que su tumba se convirtiera en un santuario yihadista es probablemente exagerado, ya que de acuerdo con la escuela islámica wahabita, a la que Bin Laden pertenecía, está prohibida la veneración de los muertos para evitar que se conviertan en falsos ídolos. De hecho, incluso en las tumbas de los reyes de Arabia Saudita no aparece grabado su nombre.

En una teleconferencia con periodistas celebrada el domingo por la noche, un responsable del ejército estadounidense se negó a explicar que se haría con el cadáver de Bin Laden, pero aseguro que se habían seguido todos los ritos establecidos por la religión musulmana. Es decir, su cuerpo fue lavado y purificado, y tras haber pronunciado la oración preceptiva, se envolvió en un sudario.

Según los expertos, la práctica de dar sepultura a una persona en el mar no es habitual en el Islam, que aconseja enterrar a las personas sin ataúd, en contacto directo con la tierra y la cabeza orientada a la Meca. Sin embargo, la religión musulmana si permite dar sepultura en el mar a un difunto en determinadas circunstancias, por ejemplo, durante un largo viaje y con la finalidad de evitar su descomposición, o bien cuando exista el peligro de que los enemigos del muerto puedan exhumar o mutilar el cadáver.

Ninguna de estas dos condiciones se cumple en este caso, de acuerdo con numerosos clérigos islámicos. “Ellos pueden decir que lo han enterrado en el mar, pero no que ha sido de acuerdo con el rito islámico”, sostiene Mohammed al-Qubaisi, el gran mufti de Dubai. “Si la familia no quiere [sus restos], es muy simple en el Islam: cavas una tumba en cualquier lado, incluso una isla remota, pronuncias las plegarias, y ya esta”.

Uno de los que se ha expresado de forma mas contundente es el libanes Omar Bakri Mohammed, conocido por sus posiciones radicales. “Los norteamericanos quieren humillar a los musulmanes a través de este entierro”, dijo Mohammed.

Probablemente, la celeridad con la que el gobierno de EEUU se ha deshecho del cadáver de Bin Laden provocará muchos rumores sobre la identidad real del fallecido. De hecho, pocas horas después del anuncio, circuló una fotografía falsa de los restos del líder de Al Qaeda. De momento, Washington no considera necesario mostrar ninguna fotografía del cadáver para contrastar sus alegaciones y asegura no tener ninguna duda de haber eliminado a Bin Laden en base a las pruebas de ADN realizadas a partir de las muestras extraídas al cadáver.

Jose Arturo

Print Friendly
No comments yet

Leave a Reply

You may use basic HTML in your comments. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS